lunes, 21 de octubre de 2019

Canela en rama


Como todos ustedes ya saben, el dicho Canela en rama es lo mismo que decir lo mejor o lo superior, algo que no tiene precio. Así podría calificarse el recital que Loreto De Diego y José Almarcha nos brindaron el pasado viernes. Un largo concierto de noventa minutos que nos tuvo agarrados a la silla desde el primer momento, con una cantaora de amplio registro vocal, gran expresividad y mucho conocimiento de los cantes; y un guitarrista virtuoso que sabe meterse en vereda y hacer su trabajo de acompañante y a la vez brillar con su instrumento. Ambos atesoran una gran experiencia en el mundo del flamenco; han rodado por medio mundo, o casi entero, y trabajado codo con codo en numerosas ocasiones. Se conocen bien y eso se nota. 

Comenzaron con una inteligente mezcla de petenera corta, que casi nadie canta, por no decir nadie; preciosa, enlazada con dos soleares apolás del legado de Pepe el de La Matrona, soleá petenera y cierre con la petenera de la Niña de los Peines. Un gran regalo nada más comenzar que nos dejo atrapados para el resto de la noche. Por alegrías siguió el sendero flamenco de Loreto y José, que se recrearon plenos de compás y gracia gaditana en sus tercios arrebatados de salero y regusto gaditano. 
Loreto canta los tientos como si fuesen seguiriyas. Imprime un dramatismo al estilo como pocos lo hacen, y llena de jondura este palo flamenco que a muchos nos aburre cuando se limitan a cantar sin arriesgar. Loreto no, ella sabe hacer de los tientos “cante grande”. Cierran por tangos, con una larga tanda, donde entraron los difíciles tangos extremeños de Porrina, con un Almarcha pletórico en la sonanta. 

Una bonita introducción de guitarra nos transportó al universo de la malagueña, con un estilo de Chacón precioso, muy sentido, de amplio registro vocal y rapidez melódica, y por ello complejo, seguido de varias malagueñas a compás de gran efecto. 
Bulerías por soleá nos metieron de nuevo en el compás, seguidas de unas entrañables guajiras, a ratos jondas por la fuerza con la que Loreto las interpreta. Grandes aplausos dieron paso a unas tremendas seguiriyas, uno de los palos donde Loreto parece sentirse más a gusto. Es impresionante la energía y profundidad que esta cantaora logra en este palo, uno de los más jondos, si no el que más, con largos tercios bien ejecutados y de gran factura musical, de lo mejor de la noche. Larga ovación para los dos por parte del público.
Se despidieron con un potpourrí por zambra y bulerías, acordándose de la Paquera, pero un largo aplauso consiguió arrancar un cierre final, regalándonos unos fandangos y de nuevo ovación. 
Canela fina, de la mejor, la superior. Gracias Loreto De Diego y José Almarcha por una noche inolvidable para todos en La Madriguera.

Guillermo Castro