domingo, 12 de marzo de 2023

Rosi Navarro y las brisas de Málaga

Rosi Navarro “La Divi” comenzó su andadura en el flamenco a los 10 años tocando la guitarra, aunque su futuro estaría en el cante, profesión que actualmente compagina con su docencia en la Fundación de Arte Flamenco Cristina Heeren de Sevilla y el Conservatorio Profesional de Danza Antonio Ruiz Soler de Sevilla. Con tan solo 13 años consigue su primer premio de cante en el concurso malagueño “Cante Flamenco Villa de Mijas”, comenzando así su trayectoria. Fue premiada con una beca de estudios en la Fundación Cristina Heeren de Sevilla y se formó con grandes maestros del cante, como Naranjito de Triana, José de la Tomasa, Manolo Soler, Paco Taranto, Esperanza Fernández, Milagros Mengíbar o Javier Barón, entre otros. De los numerosos premios obtenidos hasta la fecha, hay que destacar el del Festival Internacional del Cante de las Minas en la modalidad de “Cantes Bajo-Andaluces”, el Concurso Flamenco Villa de Guillena “Bulerías” (Sevilla), el Concurso de Arte Flamenco Federación de Peñas Flamencas de Málaga, el Concurso Nacional de Arte Flamenco Cuidad de Ubrique (Cádiz) y el Concurso Mirando a la Torre (Alhaurín de la Torre-Málaga), por citar unos pocos de los muchos que tiene.


De origen malagueño, Rosi Navarro está afincada en Sevilla, al igual que el guitarrista cordobés José Luis Medina, ciudad donde muchos artistas se ganan la vida en el mundo flamenco, que es donde están la mayoría de tablaos en Andalucía. Estuvieron el pasado viernes en Murcia Flamenca y nos dieron un gran recital. Comenzaron con una bambera, estilo poco cultivado, que sirvió para calentar la sala y relajar los nervios del principio. Siguieron con un buen ramillete de cantes malagueños a compás, rondeñas, bandolás, y otros estilos afines. Petenera de Pastora, con su petenera corta de preparación. Tientos, rematados por tangos. Alegrías y diferentes cantiñas, la confitera, contrabandista... Siguieron con bulerías por soléa, cante muy poco escuchado en nuestra peña; se agradece. Cerraron con bulerías y varios fandangos. Un largo y generoso recital en el que Rosi se movió con soltura, con gran dominio de la voz, intensidad y afinación. Sabe controlar las subidas y bajadas y regular la potencia sin perder expresividad. Es especialmente comunicativa cuando canta suave y puede sorprenderte cuando aprieta y sube repentinamente. Va muy bien de compás y su cante llega al público, arrancando muchos aplausos. José Luis Medina le acompañó a las mil maravillas, guitarrista de toque dinámico, buenas falsetas y compás. Entre los dos firmaron una bonita noche en Murcia Flamenca y nos fuimos todos muy contentos.

Guillermo Castro