domingo, 1 de octubre de 2017

Antonio Puerto, el cante que duele


Antonio Gutiérrez Navarro Antonio Puerto, es de otro planeta. Este viernes dejó muy alto el listón del cante flamenco en nuestra peña. Vino con la idea de dejar parte de sí mismo en las tablas de Murcia Flamenca, y vaya si lo hizo. Fue uno de los mejores recitales de cante flamenco que hemos tenido en mucho tiempo. Bohemio, personal y entregado, Antonio Puerto no sabe si es gitano o payo; gitano le dicen y le llaman y eso le gusta, gitano pues. Su cante es verdadero, directo; su cante emociona y duele, te llega hasta el tuétano y te revuelve.
Pronto nos trajo el sabor de los puertos, comenzando con una tanda de martinetes donde insertó una letra de su invención en homenaje a Murcia. Malagueña del Mellizo con su preceptiva granaína al modo de Aurelio, jebebes incluidos; nadie lo hace así, ¡qué recuerdos del gran Aurelio en la voz de Antonio!, quien bordó el cante del Mellizo. Continuó con soleares de Alcalá, de lo mejor de la noche. De forma sublime fue enlazando coplas que fueron subiendo de intensidad mientras la guitarra de Antonio Fernández El torero le hacía el contrapunto perfecto, escuchando y respondiendo a la perfección el cante de Antonio. No habían actuado nunca juntos, pero parecía que se conocían de toda la vida, la compenetración entre ambos fue total. Alegrías de Cádiz con aires de Rancapino y Fandangos de El Gloria nos sacaron de la melancolía con tres cuerpos de cante impactantes, pasando después a dos Tarantos muy personales y desgarrados. Continuó por soleá de Cádiz. Repitió palo, pero no cantes. El interés en que el público entendiera las diferencias entre los estilos de Alcalá y los gaditanos motivó el que Antonio abordara de nuevo el cante por soleá, acordándose de su madre recientemente fallecida con un “dónde te has metido” que nos llegó al alma. Por si era poca la carga emocional que Antonio ponía en cada tercio se pasó a la seguiriya, donde la guitarra de El Torero brilló de nuevo especialmente. El cante de Antonio, que cantó casi descompuesto, roto, emocionado y totalmente entregado por seguiriyas nos dolió mucho. Una de sus letras, de las más dramáticas del cante flamenco es seguro que la escogió especialmente para esta noche y también pensamos que aludía a la pérdida de su madre: “El carro de los muertos / lo vi pasar por aquí / como llevaba la mano fuera / yo la conocí”, cerró por Cabales como mandan los cánones. 

Se despidió con fandangos de Huelva, al estilo de Paco Toronjo, parecía que lo teníamos allí mismo, con una de sus letras alusiva al malogrado y gran guitarrista Niño Miguel, dejándonos un gran sabor de boca a todos los asistentes, quienes sentimos de forma muy profunda su cante y maestría cantaora. Aplaudimos mucho, como se merecía.
Gran noche, maestra, de cante flamenco con Antonio Puerto y El Torero en La Madriguera. La recordaremos siempre como una de las mejores de nuestra peña.

Guillermo Castro




sábado, 16 de septiembre de 2017

El tren de Juan Ogalla


Juan Ogalla tiene el mecanismo de un tren bajo sus pies: energía, precisión y sonoridad. El pasado viernes se encargó de dejar bien claro en Murcia Flamenca cómo es el baile flamenco de verdad. No ese baile corto de desplantes, patás, y paseítos anodinos por el escenario, no, no, el baile de Juan es largo, bien marcado, elegante, coqueto, sentido, profundo, según se precise, sin efectismos superfluos, baile de verdad. 
Comenzó la gala él solo, sin guitarra ni cante, introduciéndonos poco a poco en el universo de su baile y llevándonos con su compás a las entrañas del baile flamenco puro. La soledad de este primer baile llevó tras su salida de escena a la entrada del guitarrista unionense Antonio Muñoz, quien suplía la baja de última hora del guitarrista Eugenio Iglesias. Igualmente toque a solo el de Antonio por aires de seguiriya, que sirvió de pie a la posterior entrada del cante de Reyes Martín, quien cantó martinetes con voz rozada y plena de matices. También Miguel Rosendo se arrancó por martinetes, con gran potencia de voz y epatación en el público, saliendo entonces Juan con un largo baile por seguiriyas que nos dejó asombrados. Su capacidad de comunicación con el público es asombrosa, y su precisión en el taconeo admirable. Tiene una gran variedad de zapateados de gran riqueza rítmica y tímbrica, que usa a capricho y emboba al más pintao. Se escucharon los primeros oles y ovaciones.
Llega el momento del cante y Reyes Martín nos desgrana una tanda de cantes por tientos rematados por tangos, donde dentro de las variantes clásicas legadas por El Mochuelo y Chacón, nos recordó al añorado Enrique Morente y por tangos a Pastora. Antonio se lució con unos alzapúas de vértigo. Soleares fueron el momento de lucimiento de Miguel Rosendo, quien con poderío y fuerza hizo varios estilos gaditanos.
Llega el momento del baile por alegrías donde Juan brilló con especial luz. Sus elegantes braceos y juego de manos dieron el contrapunto perfecto a sus ametrallantes taconeos y zapateados mil. Tuvo sus graciosas chuflas el baile y sus jugueteos, y pudimos escuchar las antiguas cantiñas de Vejer en la voz de Miguel. Largo baile también este, generoso en todos los aspectos, con gran ovación del público en pie tras su finalización.
Agradecimientos por parte de Juan a la labor de nuestra peña, y entrega de un regalo por parte de nuestra asociación en correspondencia a la generosidad de Juan con nosotros, todo ello antes del fin de fiesta al que se sumaron numerosos amigos que estuvieron en el público y que se dieron su consabida pataíta por bulerías. Gran éxito para inaugurar una nueva temporada de Murcia Flamenca, con un lleno en nuestro nido de La Madriguera en una noche que recordaremos como la que tuvimos hace unos años, y en la que igualmente disfrutamos sobremanera del arte de Juan Ogalla. 

¡No hay quien te aguante Juan!

Guillermo Castro




domingo, 13 de agosto de 2017

Luces y sombras en la Final de la LVII Edición del Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión

La LVII Edición del Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión repartió ayer parte de sus premios, con Alfredo Tejada como gran vencedor; y terminó, como de costumbre, a altas horas de la noche. 
La gala comenzó con retraso: 13 minutos que dieron paso a la publicidad, que parece vino a instalarse el año pasado de forma definitiva en este Festival. Tedioso. Tras otros 5 minutos más salió el presentador a principiar, ahora sí, el Certamen, no sin antes hacer la entrega del Castillete de Oro al Principado de Asturias, acto que vino precedido a su vez de la actuación de la artista asturiana Marisa Valle Roso, quien cantó dos bonitas versiones de las canciones “Santa  Bárbara” y “Asturias patria querida”, acompañada de guitarra eléctrica y gaita. Corto recital interrumpido, cómo no, por un largo publirreportaje de promoción asturiana. Falta de respeto para los artistas que aguardaban en el escenario para continuar con su repertorio. Total, 49 minutos después comienza, de verdad, el Concurso. 
Ya nos quejamos el año pasado al respecto de lo innecesario de estos actos institucionales precedidos de publicidad en un concurso como éste, ya de por sí largo, debido a las diferentes modalidades de participación que tiene en sus bases, donde el premio “Filón” ha venido desde hace unos años a incrementar una nueva especialidad, y por ello más participantes y más tiempo. Además, personalmente creemos que el público no se merece el bombardeo mediático publicitario tras pagar una entrada por un espectáculo de flamenco. Se hace difícil, cierto es, acortar la duración, que esta vez terminó a las dos y media de la noche. Con la entrega de premios se hicieron más de las tres y cuarto. Total, más de 5 horas desde las 22.00 horas que estábamos dentro. Decimos que se hace difícil acortar la duración porque son muchas las modalidades de concurso, donde el cante tiene su fuerte, con 9 posibilidades de premio. Si a esto sumamos el baile, la guitarra, y el instrumentista flamenco, a poco que haya mínimo dos concursantes en cada especialidad, más 4 ó 5 de cante, nos encontramos con al menos 10 participantes. Este año han sido 12 en total. Quizás sea tiempo de reflexionar sobre la organización de este Festival, que nos encanta, pero que pensamos puede mejorarse y hacerse algo más dinámico; el problema es cómo. Piensen.
A valorar seriamente la poca participación o interés en los estilos que no son cantes mineros y de levante en este Certamen. Se canta poco o nada por soleá, bulerías, seguiriyas, tangos, alegrías, tonás, etc., algo que daría más variedad y color al Festival. Cierto es que La Unión tiene en sus bases el fomento, promoción y conservación de la familia de cantes mineros, esto lo hace mejor que nadie, pero también premia las modalidades de cantes que llaman “bajoandaluces”, y no se ve bien representada aquí. Este año han quedado algunos premios desiertos, una pena.
Otra cosa a mejorar es la calidad de sonido de los diferentes músicos en el escenario. Ayer las guitarras no se escuchaban con calidad; muchas voces tampoco. Esto no puede ocurrir en un Festival de este calibre. Desconozco la causa (aunque la imagino), pero hacen deslucir las intervenciones de los artistas, que se merecen sonar como deben. El año pasado salíamos sordos. Este año algunas guitarras sonaban desde Portmán. Un desastre. Muy bien el poder seguir por internet en directo las semifinales y la final, aunque la señal de audio llega ligeramente antes que la imagen, lo que provoca un desfase que incomoda su visión y que hay que solventar para siguientes ediciones.
Muy contentos con los premios, merecidos todos, aunque Anabel de Vico nos gustó más. Este año el Jurado estaba formado por José Manuel Gamboa, Manuel Curao, Pedro Ojesto, José Cros, Daniel Valera y Salvador Alcaraz como secretario.


Estos fueron los premios:

LVII CONCURSO DE CANTE

GRUPO I: CANTES MINEROS

A) Premio Lámpara Minera, con la cantidad de 15.000€, para ALFREDO TEJADA.

B) Mineras: Primer Premio, dotado con la cantidad de 6.000€, para ALFREDO TEJADA.

C) Cartageneras: Premio dotado con 3000€ para ALFREDO TEJADA.

D) Tarantas: Premio  dotado con 3000€ para ESTHER MERINO.

E) Murcianas y otros cantes mineros (tarantos, levantica, fandangos mineros…). Premio dotado con 3000€: DESIERTO.

GRUPO II: CANTES DE MÁLAGA, GRANADA, CÓRDOBA Y HUELVA.

A) Malagueñas: Premio dotado con 3000€, a ANABEL DE VICO.

B) Otro cante, dotado con 3000€: DESIERTO.

GRUPO III: CANTES BAJOANDALUCES

A) Tonás, siguiriyas, livianas y serranas, premio de 3000€: DESIERTO.

B) Soleares, bulerías por soleá, cañas y polos, premio dotado con 3000€, a ALFREDO TEJADA, por su cante por soleá.

C) Bulerías, cantiñas, tangos, tientos, peteneras, farrucas, fandangos personales, con la dotación de 3000€, a ALFREDO TEJADA, por su farruca.

CANTAORES JÓVENES

Premio especial para cantaores jóvenes, dotado con 3000€: DESIERTO.

XXIV CONCURSO DE BAILE

Primer premio, dotado con la cantidad de 9000€ y trofeo “El Desplante” a FERNANDO JIMÉNEZ.

Segundo premio, dotado con 4500 € a MACARENA RAMÍREZ.

VI CONCURSO DE INSTRUMENTISTA FLAMENCO:

Primer premio, dotado con la cantidad de 6000€ y trofeo “El Filón” al flautista SERGIO DE LOPE.

Segundo Premio, dotado con 3000€ al pianista PABLO SUÁREZ GARCÍA.

XXXVIII CONCURSO DE GUITARRA:

Primer premio, dotado con la cantidad de 6000€ y trofeo “El Bordón” al guitarrista ALEJANDRO HURTADO.

Segundo Premio ex aequo, dotado con 3000€ a los guitarristas ISRAEL CERREDUELA y LUIS MEDINA


Guillermo Castro

Alfredo Tejada, fotografía: Bernardo Sáez

Fernando Jiménez, fotografía: Bernardo Sáez
Alejandro Hurtado, fotografía: Bernardo Sáez

Anabel de Vico, fotografía: Bernardo Sáez

Esther Merino, fotografía: Bernardo Sáez

Macarena Ramírez, fotografía: Bernardo Sáez




lunes, 19 de junio de 2017

Una cálida noche para cerrar la temporada


Una cálida noche sirvió, el pasado viernes 16, para rematar la temporada de nuestra peña flamenca. Y la calidez no la puso solo el termómetro sino también la presencia sobre las tablas de la Madriguera de Marta la Niña, bien acompañada con la guitarra de Pablo Fernández y con el baile vehemente de Irene Rueda. Nos ofrecieron  un generoso recital que comenzó por una interpretación a guitarra solista de una Rondeña, tras lo que se incorporó al escenario Marta con un Cante de trilla que enlazó con Seguiriyas continuando con Cantiñas rematadas con Bulerías de Cádiz. 

El momento álgido de la noche se vivió con el expresivo Taranto en el que se incorporó al escenario Irene Rueda para desgranar, con buenas maneras y compás, ecos de la mina que surgían en la voz aterciopelada de Marta, terminando por Tangos de Granada, Malagueñas y cantes abandolaos. Fandangos y Bulerías al golpe de Utrera y Lebrija sirvieron de cierre a una bonita noche en la que distintos eventos mermaron la presencia de público. Aún así hubo una buena presencia de socios que remataron la noche con una cena flamenca en el restaurante 4 Caminos.

Nuestra peña sigue en movimiento con más ganas que nunca y el hecho de contar con la ayuda de La Madriguera nos afianza en nuestra línea independiente de propuestas innovadoras. Ya estamos cerrando los eventos de la temporada 2017-18 y próximamente os informaremos de todo, pero os adelantamos ya algunos nombres: Juan Ogalla al baile, Antonio Puerto al cante, Lucía de las Casas en un recital poético homenaje a Rafael De León; Azaharra Herrera al baile, Antonio Ingueta al cante, Beatriz Arce al baile, nuestro concurso de cante ¡claro!; Malena Alba al baile, Vanessa Teba al cante, Carmen Doora al cante, Mónica Iglesias al baile, Sonia Miranda al cante, Hortensia Laencina al baile  y alguna sorpresa más. ¡Además habrá meses en los que tendremos dos galas!

¡Haceros socios ya!
¡Os esperamos en septiembre!

¡Feliz verano!

domingo, 14 de mayo de 2017

Ángel Fariña y su revuelo


Ángel Fariña pasó este viernes por las tablas de Murcia Flamenca dando muestras de su buen hacer en esto del baile flamenco. Una suerte que tenemos en nuestra peña es que los jóvenes valores del arte flamenco se acercan a nuestra región desde las andalucías, donde se curten en los tablaos de ciudades como Sevilla, para dejar constancia de su flamencura al público murciano, agradecido y sabio. Agradecido porque sus olés y palmas devuelven el derroche de energía y pasión que entregan los artistas en cada tercio de cante o desplante. Sabio porque sabe que no va a encontrar mejores espectáculos aquí por el módico precio de la entrada y sin moscones en la platea. Ayer tuvimos buen botón de muestra del flamenco que se curte en la capital hispalense, baile, cante y guitarra de buenos quilates en los pies de Ángel Fariña, la voz de David Bastidas y la guitarra de Javi Gómez
Comenzó la cosa con un solo por Taranta de Javi Gómez, con bellas florituras y rasgueos de catedral, pasando a la Seguiriya en la que Fariña desgranó bonitos arabescos con los palillos, taconeos bien medidos y sonoros, vueltas de pecho y giros hacia atrás; toda una suerte de variados movimientos coreográficos con gran jondura y perfección que arrancaron pronto los primeros olés. 
La profundidad y dramatismo de la seguiriya dio paso a la Malagueña en la voz de David, quien nos trajo los ecos de la Peñaranda y los remates abandolaos de las malagueñas del Breva y Granada. Voz de terciopelo y bellos matices, con muy buen control del vibrato en los tercios largos, lo que añade mayor expresividad y sentimiento. Alguna de las letras la hizo sin acordes en la guitarra de Javi. 
Tangos de Granada en varios estilos, en los que salió nuestro admirado Morente arrancaron el baile de Fariña en su parte final, quien salió a rematar la buena faena de David con negros vacuneos de cadera, acordes al palo en cuestión, como debe ser.

Llega el turno de las Alegrías, con su baile claro, un clásico, pero no por ello más fácil. Es precisamente en este estilo donde se ve si uno baila, o no. ¡Y qué sorpresa cuando vemos salir a Ángel con mantón! ¡Toma ya! Muy coqueto nos hizo todas las suertes de este baile, con sus torerías juegos de hombros, braceos, escobillas, subidas, silencio. Taconeos vertiginosos de compás endiablado, gracia y donaire por los cuatro costados… no se puede pedir más. Arrancó el público un bis debido a los sonoros aplausos; por bulerías. Dos famosos cuplés Alfileres de colores y Se nos rompió el amor, prepararon el ambiente de la fiesta. De pie, sin micro, David Bastidas nos regaló su más sentida interpretación, pataíta incluida, pasando después a aires gaditanos en los pies de Ángel, quien cerró el espectáculo con buenos desplantes y nueva y larga ovación.

Todo un lujo señores, contar con su arte en nuestra peña, ahí tan cerquita, donde casi se puede tocar el alma de los flamencos desde nuestra silla.

Guillermo Castro

domingo, 23 de abril de 2017

Un Náufrago con muy buen rumbo


El amplio espacio escénico de La Madriguera permite que Murcia Flamenca pueda programar espectáculos que incorporen novedosas propuestas escénicas en materia de flamenco.  El pasado viernes tuvimos la ocasión de ver el espectáculo Náufrago creado por el bailaor y coreógrafo chileno Gabriel Aragú, en el cual el arte flamenco, con la guitarra, el baile y el cante, es utilizado como vía expresiva para contar una historia que invita a la reflexión del espectador. Hacía unos años que vino a nuestra peña con El ruido de las nueces, dejando muy buen sabor de boca, por ello la expectación por ver esta nueva creación era grande.


Náufrago es un espectáculo muy interesante, ameno y bien trenzado, con un hilo conductor centrado en la soledad y la falta de comunicación entre los seres humanos. Gabriel propone una vuelta a la comunicación directa por medio de la mirada, la percusión corporal, el habla, el cante, las nuevas tecnologías, el baile, la lectura… La escueta, pero efectiva escenografía, ayuda al espectador a sumergirse rápidamente en la historia de estos náufragos flamencos, que buscan de forma desesperada comunicarse entre ellos. Se graban la voz desnuda, muda, y la disparan en off; se cuelgan fotos con sus recuerdos. Arrojan mensajes en botellas de cristal a un imaginario mar, intentando salvarse, o piden ayuda al público para la lectura de un poema y así romper esa cuarta pared.

El flamenco hace acto de aparición en forma de jaleos, bulerías, taranto, vals, toná, malagueñas, soleares... Baile, cante, percusión y guitarra son vehículos expresivos para los artistas: Gabriel Aragú, Rocío La Boterita, Miguel Rosa y Pau Marzal respectivamente, magníficos cada uno en su parte flamenca, a la que sumamos su papel de actor, además de músicos, lo que supone una dificultad añadida para todos. 


Problemas técnicos con la microfonía inalámbrica al comenzar el espectáculo impidieron escuchar el cante de Rocío con el adecuado volumen deseado por algunos, aunque a otros gustó más así. La buena acústica del local permite la interpretación sin amplificación; lo pensaremos para futuras actuaciones. 

Disfrutamos mucho de este Náufrafo, que va con muy buen “rumbo” y a quien deseamos que llegue a otros muchos puertos, porque la verdad es que merece mucho la pena. Vayan a verlo si pueden. Queda recomendado.


Guillermo Castro